¿QUÉ ES LA ONICOFAGIA? ¿TIENE CURA?
La onicofagía, la costumbre de comerse las uñas, es considerada un hábito patológico que afecta a la salud de las uñas, las cutículas y la piel circundante.
Es un daño autoinfligido en la piel y puede tener múltiples consecuencias físicas y estéticas.
El impacto dermatológico de la onicogafía es diverso:
La onicofagía o costumbre de morderse las uñas puede provocar:
Deformación de las uñas:
El daño recurrente puede alterar la matriz ungueal, lo que ocasiona uñas quebradizas, deformadas o con crecimiento irregular.
Paroniquia crónica:
El traumatismo constante de las uñas y la piel circundante puede provocar infecciones bacterianas o fúngicas recurrentes alrededor de la uña.
Onicolisis:
En casos severos, el hábito puede causar el desprendimiento parcial o total de la uña del lecho ungueal.
Formación de padrastros:
Las lesiones repetidas pueden generar perqueños desgarros en la piel, aumentando el riesgo de infecciones.
Hiperqueratosis:
El trauma continuo puede estimular la formación de piel engrosada alrededor de la uña.
Riesgo de transmisión de infecciones:
Al llevar las uñas a la boca, se facilita la transferencia de bacterias o virus desde la cavidad oral hacia los dedos y viceversa, incluyendo infecciones como el herpes simple o verrugas por virus del papiloma humano.

¿Cómo tratar la onicofagia?
Respecto al abordaje dermatológico, es decir, como tratar la onicofagía, es necesario.
Evaluación clínica de una posible onicofagía.
Es importante identificar la gravedad del daño y si hay infecciones activas que requieran tratamiento.
Tratamiento de las infecciones producidas por el hábito de morderse las uñas.
En caso de paroniquia u onicomicosis, se pueden indicar antibióticos tópicos o sistémicos, o antifúngicos.
Uso de productos protectores.
Los esmaltes fortalecedores, junto con barnices con sabor amargo, pueden ayudar a proteger las uñas y disuadir el hábito.
Reparación cutánea.
Se recomienda el uso de cremas emolientes y cicatrizantes para promover la recuperación de la piel dañada.
Prevención del daño.
En casos severos, los dermatólogos pueden sugerir protectores físicos (como guantes) mientras se trabaja en el manejo conductual.
Aunque el tratamiento dermatológico es esencial para mitigar el daño físico, el éxito en la resolución de la onicofagia a largo plazo requiere un enfoque que incluya dermatólogos, psicólogos o psiquiatras, especialmente cuando el hábito está asociado a trastornos de ansiedad o estrés.
Dr. Miguel Vela. Dermatólogo del Instituto de Dermatología Integral
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